
Los cinco poemas de sor juana ines de la cruz, que se va escoger una poema para hacer un video
Detente, sombra de mi bien esquivo,imagen del hechizo que más quiero,bella ilusión por quien alegre muero,dulce ficción por quien penosa vivo.Si al imán de tus gracias, atractivo,sirve mi pecho de obediente acero,¿para qué me enamoras lisonjerosi has de burlarme luego fugitivo?Mas blasonar no puedes, satisfecho,de que triunfa de mí tu tiranía:que aunque dejas burlado el lazo estrechoque tu forma fantástica ceñía,poco importa burlar brazos y pechosi te labra prisión mi fantasía.
Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,como en tu rostro y tus acciones víaque con palabras no te persuadía,que el corazón me vieses deseaba;y Amor, que mis intentos ayudaba,venció lo que imposible parecía:pues entre el llanto, que el dolor vertía,el corazón deshecho destilaba.Baste ya de rigores, mi bien, baste:no te atormenten más celos tiranos,ni el vil recelo tu inquietud contrastecon sombras necias, con indicios vanos,pues ya en líquido humor viste y tocastemi corazón deshecho entre tus manos.
VERDE EMBELESO
Verde embeleso de la vida humana,loca esperanza, frenesí dorado,sueño de los despiertos intrincado,como de sueños, de tesoros vana;alma del mundo, senectud lozana,decrépito verdor imaginado;el hoy de los dichosos esperado,y de los desdichados el mañana:sigan tu sombra en busca de tu díalos que, con verdes vidrios por anteojos,todo lo ven pintado a su deseo;que yo, más cuerda en la fortuna mía,tengo en entrambas manos ambos ojosy solamente lo que toco veo.
Verde embeleso de la vida humana,loca esperanza, frenesí dorado,sueño de los despiertos intrincado,como de sueños, de tesoros vana;alma del mundo, senectud lozana,decrépito verdor imaginado;el hoy de los dichosos esperado,y de los desdichados el mañana:sigan tu sombra en busca de tu díalos que, con verdes vidrios por anteojos,todo lo ven pintado a su deseo;que yo, más cuerda en la fortuna mía,tengo en entrambas manos ambos ojosy solamente lo que toco veo.
A UNA ROSA.
Rosa divina, que en gentil culturaEres con tu fragante sutilezaMagisterio purpúreo en la belleza,Enseñanza nevada a la hermosura.Amago de la humana arquitectura,Ejemplo de la vana gentileza, En cuyo ser unió naturalezaLa cuna alegre y triste sepultura.¡Cuán altiva en tu pompa, presumidasoberbia, el riesgo de morir desdeñas,y luego desmayada y encogida.De tu caduco ser das mustias señas!Con que con docta muerte y necia vida,Viviendo engañas y muriendo enseñas.
LA SENTENCIA DEL JUSTO.
Firma Pilatos la que juzga ajenaSentencia, y es la suya. ¡Oh caso fuerte!¿Quién creerá que firmando ajena muerte el mismo juez en ella se condena?La ambición de sí tanto le enajenaQue con el vil temor ciego no advierteQue carga sobre sí la infausta suerte,Quien al Justo sentencia a injusta pena.Jueces del mundo, detened la mano,Aún no firméis, mirad si son violenciasLas que os pueden mover de odio inhumano;Examinad primero las conciencias,Mirad no haga el Juez recto y soberanoQue en la ajena firméis vuestras sentencias.
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